Del 6 al 19 de agosto de 2026 se lleva a cabo en la India una nueva sesión del Curso Pastoral Internacional de los Padres de Schoenstatt. Tras las sesiones anteriores en el Monte Sión de Schoenstatt y en el Mont Sion Gikungu de Burundi, este año el camino nos lleva a Kuttur y Madurai. De este modo, el Curso Pastoral se convirtió nuevamente en un lugar de encuentro, de aprendizaje conjunto y de intercambio pastoral que trasciende fronteras y continentes.
La sesión de este año cobró un significado especial por su marcado enfoque en la pastoral familiar. Por primera vez, familias del Instituto de Familias y de la Federación de Familias participaron activamente en la preparación y la realización del curso. Se invitó a familias de Kerala, Karnataka y Tamil Nadu a compartir sus experiencias y a reflexionar, junto con los participantes, sobre los caminos hacia una pastoral familiar actualizada en el Movimiento de Schoenstatt.

Un paso importante para la India y África
La continuación del curso pastoral reviste gran importancia, no solo para la India, sino también para el desarrollo futuro del Movimiento de Schoenstatt en África y otras regiones, donde los desafíos pastorales deben abordarse cada vez más desde una perspectiva internacional e intercultural.
El curso crea un espacio para compartir experiencias de distintos países. Este año, el encuentro ofreció, entre otras cosas, la oportunidad de intercambiar experiencias con participantes de Chile, Costa Rica y España. Precisamente esta perspectiva internacional dejó claro que la pastoral en el espíritu de Schoenstatt se nutre de la diversidad de las culturas y de la disposición a aprender unos de otros.
Para la India y África, el curso pastoral puede constituir, al mismo tiempo, una base importante para la formación y el acompañamiento de los responsables. Las experiencias pastorales que se recogen aquí pueden llevarse a los respectivos países y comunidades y desarrollarse allí. Al mismo tiempo, las experiencias de la India y de África pueden, a su vez, enriquecer a todo el Movimiento de Schoenstatt.
De este modo, el curso se convierte en un espacio de enriquecimiento mutuo: aportamos nuestras experiencias, escuchamos las de los demás y descubrimos juntos nuevos caminos para el apostolado.

La familia en el centro
El enfoque de la reunión de este año se centra en la familia. Los temas tratados abarcaron desde una introducción general a Schoenstatt, pasando por la estructura del trabajo familiar, hasta cuestiones concretas de la vida matrimonial y familiar.
De esta manera, el curso combina conocimientos básicos sobre Schoenstatt con cuestiones pastorales muy concretas. No se trató solo de hablar sobre la pastoral familiar, sino de buscar formas de acompañar a las parejas y a las familias en su vida cotidiana y de capacitarlas para que sean ellas mismas portadoras del apostolado.
Para nuestra alegría, 12 parejas de Madurai sellaron la Alianza de Amor.
El trabajo con la juventud y el apostolado de la Virgen Peregrina también formaron parte del programa, al igual que en las unidades anteriores del curso pastoral.
El Instituto y la Federación de Familias, las Hermanas y los sacerdotes locales trabajando juntos
Un enriquecimiento especial de la unidad de este año es la amplia participación de diversas ramas del Movimiento de Schoenstatt.
Por primera vez, el Instituto de Familias y la Federación de Familias participaron directamente en la preparación y la realización. De esta manera, la pastoral familiar adquiere una cercanía especial con la vida concreta de las parejas y las familias.
Además, en los eventos de fin de semana participan las hermanas y los sacerdotes locales de la India. De esta manera se genera un intercambio diverso entre las distintas comunidades de Schoenstatt. Cada comunidad aporta su propia perspectiva y experiencia.
Precisamente ahí radica una gran fortaleza del curso pastoral: se convierte en un lugar donde las distintas ramas no caminan una al lado de la otra, sino juntas.

Encuentro con la Iglesia y la cultura de la India
El programa también incluye el encuentro con la Iglesia local. Una reunión con el obispo auxiliar Mar Neelankavil Tony, de Trichur, ofrece la oportunidad de conocer mejor la situación pastoral en el lugar y de situar la labor de Schoenstatt en el contexto de la Iglesia india.
Igualmente importante es el encuentro con la cultura y las tradiciones del país. La estancia en la India no es solo un curso, sino también una experiencia de aprendizaje cultural. Los participantes se encuentran con una rica diversidad de costumbres, tradiciones religiosas y formas de convivencia social.
Un punto destacado es la peregrinación al Santuario Mariano de Velankanny. Esta une la experiencia pastoral del curso con el camino compartido hacia un importante lugar de peregrinación mariana en la India.

Un curso como espacio de intercambio internacional
El curso pastoral demuestra de manera impresionante que los desafíos pastorales no se limitan a las fronteras nacionales. Las cuestiones relacionadas con el matrimonio, la familia, la juventud, la transmisión de la fe y el apostolado se plantean de manera diferente en distintos países, pero, al mismo tiempo, tienen muchas raíces en común.
India aporta sus propias experiencias y desafíos. Chile, Costa Rica, España y otros países aportan sus perspectivas. Las experiencias de África también pueden convertirse en una parte importante de este intercambio internacional.
De este modo, el curso pastoral puede dar lugar a una red de experiencias pastorales que perdure más allá de las unidades individuales del curso. Lo que se aprende en la India puede tener repercusiones en África; lo que ha surgido en África puede inspirar a la India; y las experiencias de Europa y América Latina pueden incorporarse a este proceso.

Asumir juntos la responsabilidad por el futuro
Por eso, la continuación del Curso Pastoral es más que la mera realización del curso. Es una contribución concreta al futuro del Movimiento de Schoenstatt y a su misión.
La pastoral familiar, en particular, abre grandes oportunidades. Las familias pueden convertirse en portadoras de la fe y del apostolado —en sus hogares, en sus parroquias y dentro del Movimiento de Schoenstatt.
El Curso Pastoral en la India 2026 quiere contribuir a capacitar a las personas para que asuman esta responsabilidad. Al mismo tiempo, nos recuerda que Schoenstatt sigue vivo allí donde las personas están dispuestas a compartir sus experiencias, a aprender unas de otras y a apoyarse mutuamente.
Los días en Kuttur y Madurai se convierten así en un paso más en un camino conjunto: un camino de colaboración pastoral, de unión internacional y de entrega mutua.
Que esta unidad del curso dé frutos abundantes —para la India, para África y para toda la Familia de Schoenstatt internacional.


