Del 21 al 23 de agosto se llevó a cabo una nueva edición de Totus Tuus, la misión de secundarios del Movimiento de Schoenstatt en Uruguay, que reunió a más de 120 jóvenes de entre 15 y 18 años.
Durante tres días, jóvenes de distintas comunidades vivieron una experiencia marcada por la misión, el encuentro y la alegría. Salieron al encuentro de personas y familias del barrio, compartieron la fe y pusieron sus talentos y su tiempo al servicio de los demás.
La misión incluyó distintas actividades de servicio, momentos de reflexión y oración, espacios de encuentro y una peregrinación con antorchas que culminó con la tradicional Vigilia. Cada instancia buscó ayudar a los jóvenes a vivir concretamente el espíritu misionero y a descubrir a la Mater en cada persona con la que se encontraron.

Todo puede suceder
Totus Tuus es una de las grandes joyitas de nuestra Familia. Año a año, esta misión permite que nuestros jóvenes tengan un encuentro profundo con los demás, con la fe y con la Mater, dejando huellas que trascienden los tres días de misión.
Una vez más, Totus Tuus nos recuerda todo lo que puede suceder cuando los jóvenes se animan a salir al encuentro y dejan que la Mater obre a través de ellos.

“Lo volvería a hacer un millón de veces”
Federico Martínez formó parte del equipo organizador y comparte su experiencia:
“Fue una experiencia espectacular. Realmente fue muy buena y, para mí, un desafío enorme, porque era la primera vez que organizaba una misión. Participar como organizador es totalmente distinto: hay muchos nervios, muchas ansiedades y tienes que ir adaptándote constantemente al cronograma, a los tiempos y a todo lo que va surgiendo. Pero, sin dudas, lo volvería a hacer un millón de veces.
Es muy emocionante ver cómo los jóvenes se alegran, cómo empiezan a entregarse a la Mater y cómo viven cada momento. Y después, al final de la Vigilia, de la Misa y de la misión, ver los frutos es realmente impresionante.
Formamos tres comunidades, con tres lugares diferentes el domingo. Había un día en el que tenían un servicio que también involucraba a jóvenes de otras comunidades, así que había que coordinar los traslados. Incluso hicimos una peregrinación de un lugar a otro para poder celebrar la Misa todos juntos.
Y justamente por eso estoy muy contento de ver que todo ese trabajo, todo ese pensar y toda esa organización dieron sus frutos. Al final, ver a los jóvenes felices, viviendo la misión y llevándose algo de todo lo que se preparó, hace que realmente haya valido la pena”.


“Me volví a casa con el corazón lleno”
Agustina Bocchi participa por tercera vez en Totus Tuus y también formó parte del equipo organizador:
“Este año me tocó vivir la misión como organizadora de Economía, y vivimos una previa súper linda, llena de amor y ganas por parte de todos los organizadores para que la Totus Tuus saliera de la mejor manera posible.
Durante la misión hicimos varias actividades: pintamos el patio de la Parroquia Nuestra Señora de Pompeya, donde se estaba alojando parte del grupo; jugamos con niños, reflexionamos y salimos a misionar.
Principalmente de la misión volvimos todos con una sonrisa gigante, después de charlar con varias personas del barrio que nos contaron sus historias. Recuerdo con especial cariño al dueño de un quiosco del barrio, que nos contó toda su historia. En esos momentos es donde más vemos a la Mater: en todos aquellos que nos abren sus puertas y nos permiten ser parte de su historia.
También hicimos una peregrinación con antorchas por el barrio para después hacer la Vigilia. Tuvimos un momento de adoración, en el que los jóvenes de Espiritualidad nos compartieron reflexiones muy lindas, y también escuchamos al coro de la Juventud.
Sin duda, ¡fue una gran misión! Ver a los misioneros disfrutando, saltando, con tanta energía y disposición, hace que todo el esfuerzo valga cien por ciento la pena.
Me volví a casa con el corazón lleno y una sonrisa enorme. Es gigante lo que podemos hacer cuando dejamos que la Mater obre en nosotros”.

La experiencia de Totus Tuus vuelve a mostrar que la misión no se limita a salir al encuentro de los demás: también transforma a quienes se dejan enviar. Entre encuentros, servicio, oración y alegría, los jóvenes descubrieron que cada persona visitada podía convertirse en un lugar de encuentro con la Mater. Así, una vez más, Totus Tuus deja su huella en Uruguay y recuerda a toda la Familia que, cuando los jóvenes se abren a la misión y confían en la acción de María, todo puede suceder.

