El rostro y la voz son sagrados

Hna. M. Nilza Pereira da Silva

Día Mundial de las Comunicaciones Sociales

En cada rostro humano, Dios ha impreso «un reflejo del amor divino, para que pueda vivir plenamente la propia humanidad mediante el amor» [1], así comienza el mensaje del Papa León XIV a los comunicadores, en este Día Mundial de las Comunicaciones Sociales.

Desde el año 1967 se emite un mensaje pontificio para este día. Hasta ahora, cada una se ha dirigido a los periodistas y profesionales que elaboran el contenido para los medios de comunicación, pero este año el Papa la amplía a quienes detentan el poder a través de los medios y a los responsables de la IA, y alerta a todos sobre el peligro de descartar a la persona humana, manipulando rostros y voces: «No somos una especie hecha de algoritmos bioquímicos definidos de antemano. Cada uno de nosotros tiene una vocación insustituible e inimitable que surge de la vida y que se manifiesta precisamente en la comunicación con los demás» (Papa León XIV) [2].

La identidad humana está en juego

Este tema ha sido objeto de varias publicaciones del Vaticano, como un llamado a cada uno de nosotros para que nos autoeducamos hacia la verdadera libertad en la decisión sobre el uso de las tecnologías, teniendo en cuenta que la aplicación sin ética de todas las posibilidades de intervención tecnológica en diversos ámbitos de la vida humana ha llevado al suprahumanismo y al poshumanismo, como leemos en el reciente documento Quo vadis humanitas [3]:

«Lo que está en juego es dilucidar en un mundo en desarrollo la cuestión de la identidad humana, individual y colectiva, a la luz de la vocación en Cristo» (n.19).

El mensaje deja claro que la Iglesia está a favor del desarrollo tecnológico, con ética y respeto por la individualidad humana: «El desafío, por tanto, no es tecnológico sino antropológico. Custodiar los rostros y las voces significa, en última instancia, cuidarnos a nosotros mismos. Acoger con valentía, determinación y discernimiento las oportunidades que ofrecen la tecnología digital y la inteligencia artificial no significa ocultar para nosotros mismos los puntos críticos, las opacidades, los riesgos» (León XIV) [4].

El espacio digital es tierra de misión

Es increíble cómo la tecnología, al mismo tiempo que favorece tantos encuentros, también conlleva el peligro de desentendimientos, ya sea por la formación de grupos cerrados en su propio pensamiento (extremismos), por el individualismo o por la anulación del otro. El espacio digital es tierra de misión. «La cuestión ya no es si interactuar o no con la cultura digital, sino cómo hacerlo. Las redes sociales, en especial, son ambientes en los que las personas interactúan, comparten experiencias y cultivan relaciones como nunca se había hecho antes. Sin embargo, a medida que la comunicación se ve cada vez más influida por la inteligencia artificial, se plantea la necesidad de redescubrir el encuentro humano en su esencia misma» (n.1) [5].

La fuerza del ideal personal

El Papa León XIV señala algunos caminos para proteger la identidad humana: responsabilidad, cooperación y educación. Cada uno debe dar lo mejor de sí mismo, respetar la identidad del otro y no dejarse convertir en un simple algoritmo digital más. Nuestra contribución schoenstattiana pasa por dos caminos: por el cultivo del ideal personal y el empeño por hacer presente a María, con las gracias que ofrece en el Santuario.

Nuestra acción misionera en el espacio digital debe ser consciente tanto en el método como en el mensaje. Para ello, lo primero que hay que hacer es conocernos bien a nosotros mismos y educarnos como personalidades libres. Como dice nuestro Padre y Fundador, el P. José Kentenich: “Dios me ha dado una manera de ser muy original; Él me formó para que cumpliera una misión claramente definida. A mí solo me queda observar cuán únicas son mis tendencias y las conducciones de la gracia… no queremos abandonar nuestra identidad, la huella de la naturaleza, propia de nuestro ser y de nuestro actuar. No podemos medir a los demás con nuestra medida ni podemos ser una copia, una simple imitación de un modelo; sino que cada uno de nosotros debe mantener toda su originalidad» [6].

Llevar la ternura de María a los habitantes digitales

Como personas conscientes, hacemos del espacio digital un lugar de encuentro verdadero, en la medida de lo posible, manteniendo contactos personales en nuestras redes sociales y ofreciendo a las personas el regalo que Dios nos ha dado: la Mater, en su Santuario. «El ambiente digital necesita misioneros que conduzcan a María, para que, con su ternura, Ella ayude a que la conexión vaya acompañada de un encuentro y un vínculo verdadero. Que su corazón maternal se convierta en santuario de acogida y transformación para aquellos que viven encerrados en sí mismos, necesitados de amar y ser amados. No son las estrategias comunicativas las que garantizan la belleza, la bondad y la verdad de la comunicación. Estas deben estar llenas de ternura» [7].

De esta manera, somos habitantes y misioneros digitales conscientes de que, en la Alianza de Amor vivida, protegemos y promovemos los rostros y las voces en su autenticidad humana, como reflejos del amor divino.

Lee aquí el mensaje completo:

Traducción: Vanessa Franke

Referencias:

[1] Papa León XIV. Mensaje. LX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. 2026 – https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/messages/communications/documents/20260124-messaggio-comunicazioni-sociali.html

[2] Idem

[3] Comisión Teológica Internacional. Quo vadis, humanitas? Pensar la antropología cristiana ante algunos escenarios futuros de la humanidad. https://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/cti_documents/rc_cti_doc_20260304_quo-vadis-humanits_sp.html

[4] Papa León XIV. Mensaje. LX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. 2026

[5] Dicasterio para la Comunicación. Hacia una plena presencia – Reflexión pastoral sobre la interacción en las Redes Sociales. 28 de mayo de 2023. https://www.vatican.va/roman_curia/dpc/documents/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html

[6] Libro: Yo mismo, una aventura: Guía del Ideal Personal (impreso, edición brasileña)

[7] Libro: A vocação do comunicador católico, Hna. M. Nilza P. da Silva, 2025, Ed. Santuário y Paulinas.

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