Schoenstatt se prepara para la visita del Papa León XIV a América Latina

Karen Bueno

Del 6 al 17 de noviembre, el Papa León XIV realizará su primera visita a América Latina. Durante 12 días, el Santo Padre recorrerá Argentina, Uruguay y Perú, en un intenso programa que contempla encuentros con las más diversas realidades de estos países: autoridades civiles, comunidades eclesiales, jóvenes, personas en situación de vulnerabilidad… También visitará santuarios y lugares especialmente significativos en su historia personal, como Chiclayo.

La visita será, para la Iglesia de América Latina, una oportunidad de encuentro con el Papa y un llamado a renovar la fe y el compromiso con la misión. Para la Familia de Schoenstatt en Argentina, Uruguay y Perú, estos días están siendo preparados desde la oración, el servicio y la participación activa en las iniciativas de la Iglesia.

Argentina: preparar la visita desde la oración y el servicio

En Argentina, la Familia de Schoenstatt ha asumido la preparación de la visita como una oportunidad para vivir profundamente su pertenencia a la Iglesia. El primer paso, explica el P. Santiago Ferrero, director nacional del Movimiento en el país, fue precisamente la oración.

“Lo primero que hemos querido hacer es rezar. La visita del Papa a nuestro país es la visita del sucesor de Pedro, que viene a confirmarnos en la fe y a renovar nuestra pasión por el Evangelio de Jesucristo.”

Como Movimiento mariano, la Familia de Schoenstatt eligió el Rosario como una de las formas concretas de acompañar espiritualmente la visita. Y el objetivo se volvió ambicioso: “Cuando la Iglesia conoció esta iniciativa, nos pidió además una colaboración muy concreta: preparar 20.000 rosarios rezados y donados para regalar a los voluntarios que prestarán servicio durante la visita en Buenos Aires, Luján y Córdoba”, cuenta el director nacional.

“Queremos que cada rosario sea verdaderamente un regalo espiritual: un rosario donado y, al mismo tiempo, rezado por la visita del Santo Padre, por sus frutos y por la Iglesia en nuestro país.”

La preparación también contempla una dimensión organizativa. Se han conformado dos equipos, uno en Buenos Aires y otro en Córdoba, para coordinar la participación de la Familia de Schoenstatt durante esos días y mantener vinculadas e informadas a las distintas comunidades del país.

La invitación, sin embargo, va más allá de las actividades propias del Movimiento. Schoenstatt quiere participar de la visita como parte de la Iglesia argentina, colaborando especialmente en el servicio y en las iniciativas promovidas por las estructuras eclesiales.

“No queremos hacer algo paralelo, sino aportar desde nuestro carisma a este gran acontecimiento eclesial.”

La Familia de Schoenstatt se movilizará principalmente hacia Buenos Aires, Luján y Córdoba. Ante un programa intenso, la invitación es que cada comunidad y cada persona discierna dónde participar y pueda vivir allí profundamente el encuentro con el Papa.

“Somos Iglesia, y desde ese espíritu que nos legó nuestro Padre y Fundador queremos acompañar al Santo Padre: con alegría, con disponibilidad para servir y con el deseo de que su visita renueve nuestra fe y nuestro compromiso con la misión de la Iglesia en Argentina.”

Uruguay: una peregrinación de toda la Familia

En Uruguay, la Familia de Schoenstatt se prepara para recibir al Papa como una verdadera peregrinación de toda la Familia. La Hna. María Felicitas Savini, asesora de la Juventud Femenina, explica que la intención es que los schoenstattianos puedan encontrarse y participar juntos de este momento histórico, especialmente en Florida, donde tendrá lugar la celebración central.

“Nosotros decidimos que vamos a salir todos juntos, como Familia de Schoenstatt, para peregrinar a Florida, donde será la celebración central.”

El 6 de noviembre está previsto un encuentro del Santo Padre con religiosos y consagrados en la Catedral de Montevideo. Las Hermanas de María ya se han inscrito para participar “y así seguir celebrando los 100 años de la comunidad.”

Una de las propuestas para la preparación espiritual, consiste en un gesto sencillo y significativo: el sábado 17 de octubre la Familia de Schoenstatt realizará la tradicional “Cruzada de María” hacia el primer Santuario filial del mundo en Nueva Helvecia, y este año será ofrecida por el viaje del Papa León XIV con el rezo del rosario.
Al día siguiente, 18 de octubre, día de la fiesta del Santuario, se propone seguir rezando rosarios con el anhelo de entregárselos durante su visita y que él luego los pueda regalar a las personas con las que se encuentre.

La Hna. María Felicitas cuenta que los preparativos para la visita del Papa son intensos en Uruguay.

“Si Dios quiere, esperamos a la juventud de Brasil que, junto a la Hna. M. Daiane Freisleben, viajará para vivir esta experiencia eclesial”.

Así, entre la peregrinación, la oración y muchos aportes al capital de gracias, la Familia de Schoenstatt del Uruguay se dispone a recibir al Santo Padre con a alegría y entusiasmo.

Preparación para el Rosario iluminado en Chiclayo, Perú

Perú: una visita vivida de manera especialmente cercana

En Perú, la visita adquiere una resonancia particular. El Papa León XIV posee la nacionalidad peruana y durante años desarrolló allí parte importante de su misión pastoral. Por eso, la Familia de Schoenstatt del país vive estos preparativos en comunión con toda la Iglesia peruana y con especial cercanía hacia Chiclayo.

“Efectivamente, la Familia de Schoenstatt está unida a toda la Iglesia en este tiempo en el que se espera la visita del Papa León XIV”, explica el P. Eduardo Auza, asesor nacional del Movimiento en Perú.

La Familia de Schoenstatt se prepara para participar en los grandes encuentros, utilizando distintivos que permitan expresar públicamente su pertenencia al Movimiento. Pero, junto a la participación presencial, existe una preparación espiritual que ocupa un lugar central.

“Lo importante es que toda la Familia de Schoenstatt ofrezca sus aportes al Capital de Gracias en los Santuarios y en las Ermitas del país.”

El P. Eduardo recuerda también que participar en los grandes encuentros supone, en ocasiones, esfuerzo y sacrificio. Las largas esperas, las dificultades para acceder a determinados lugares y la ausencia de comodidades pueden convertirse en una manera concreta de ofrecer el propio esfuerzo por las intenciones de la Iglesia y por los frutos de la visita.

En Chiclayo, durante el mes de octubre, la Familia de Schoenstatt organizará el tradicional Rosario Iluminado en la Catedral y en la parroquia San José Obrero, donde está entronizada la imagen de la Mater. La invitación está abierta a toda la comunidad y se reza por la intención especial de la visita del Papa.

Una preparación que atraviesa las fronteras

Argentina, Uruguay y Perú vivirán la visita de León XIV de acuerdo con sus propias realidades y tradiciones, pero la preparación de la Familia de Schoenstatt tiene un elemento común: acompañar al Papa y a la Iglesia con oración, servicio y entrega al Capital de Gracias.

Desde Brasil y Ecuador, jóvenes schoenstattianos se unirán a esta experiencia como peregrinos. Así, la visita del Santo Padre se convierte también en una oportunidad de encuentro entre las distintas comunidades de Schoenstatt de América Latina.

Más allá de las grandes multitudes, los encuentros públicos y el intenso programa de estos doce días, la Familia de Schoenstatt quiere preparar este acontecimiento desde lo que le es propio: poner las manos de María al servicio de la Iglesia, ofrecer las contribuciones al Capital de Gracias y pedir que la presencia del sucesor de Pedro renueve la fe, la esperanza y el compromiso apostólico de la Iglesia en América Latina.

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