El viernes 19, a menos de dos semanas de terminar el mes de junio, fueron instalados cerca del Santuario Original tres contenedores (unidos entre sí) que van a servir como espacio para que la sacristía siga funcionando.
Hasta el día 30 de junio habrá plazo para poder mudarse a este espacio provisorio. El día 1 de julio tenemos que entregar las llaves de la actual sacristía a los padres Palotinos.
¿Por qué entregar las llaves?
Como se informó hace algún tiempo (lee aquí), los locales donde funcionaba la sacristía eran alquilados y los arrendatarios —los Padres Palotinos— rescindieron el contrato, ya que necesitan el espacio para sus actividades internas. Ante esta situación, el Movimiento de Schoenstatt, que actualmente no cuenta con un edificio lo suficientemente cercano al Santuario Original para instalar la sacristía, deberá adoptar una solución provisional hasta que sea posible llegar a una solución definitiva, que aún se está estudiando y analizando más a fondo.

Un desafío para todo Schoenstatt Internacional
Sin duda que se trata de todo un desafío. Es una nueva realidad a la que va a tomar un bien tiempo poder acostumbrarse. Significa tener menos espacio para funcionar y para guardar los objetos de la liturgia, el jardín y otras actividades vinculadas al Santuario. Vamos a tener que “reducirnos”.
Es una noticia que ha desconcertado a algunos. A otros les ha dado esperanza, porque no es nada evidente que en tan poco tiempo ya podamos tener un lugar provisorio, donde seguir sirviendo la vida del Santuario. Quizá para muchos, debido a la distancia, es algo que no les ha resultado de mayor interés. Sin embargo, cabe destacar que la sacristía es un espacio importante para todo el Movimiento Internacional, ya que es ahí donde se instalan los cables de transmisión de la webcam, y también es uno de los lugares donde se recibe a los peregrinos de todo el mundo.
A María, que fue madre y ama de casa en Belén y Nazaret, le queremos pedir que nos ayude a adaptarnos a esta nueva realidad; más estrecha, más incómoda, donde la generosidad, la alegría y el servicio más que nunca van a tener que estar muy presentes.
El comunicado de la Presidencia internacional, donde se nos informaba de esta nueva situación, nos invitaba a poner esta nueva realidad en diálogo con Dios.
“Aunque la decisión de los palotinos no nos resulta fácil, la aceptamos y, a la luz de la fe práctica en la Divina Providencia, vemos que esta nueva situación puede dar lugar a algo nuevo.
Para eso vamos a necesitar mucho apoyo espiritual y material de la Familia Internacional de Schoenstatt, a fin de que el Santuario Original pueda seguir teniendo una sacristía adecuada para recibir a los numerosos peregrinos de todo el mundo que acuden a este lugar de gracias, fuente original de nuestra Familia.”
La instalación de los contenedores ha sido un paso rezado y reflexionado, tratando de seguir lo que Dios ha ido mostrando hasta ahora. La autorización para tenerlos instalados es de dos años. Es el plazo que la autoridad de la ciudad de Coblenza nos da y que Providencia nos ofrece para poder proyectar el futuro de la sacristía.


¿Y ahora qué?
Ahora más que nunca tenemos que estar atentos a lo que Dios nos vaya mostrando en el desarrollo de los acontecimientos. Más que nunca tenemos que pedirle claridad y apertura para comprender al que piensa distinto, para poder dialogar, para poner al Santuario especialmente en el centro y poder discernir de qué manera podemos seguir sirviendo la vida de la Alianza que la Mater regala desde este lugar.
¡Necesitamos de la oración, el capital de gracias y la ayuda de cada uno!


