Del 4 al 6 de febrero de 2026, 28 hombres se reunieron en el Foro Marienberg de la Liga de Hombres de Schoenstatt de Alemania, en la Casa Tabor en Vallendar-Schoenstatt. Bajo el lema «Confiar en el viento, creer en la tormenta», se abordó cómo la fe cristiana puede seguir siendo viable ante los cambios sociales, las crisis personales y la incertidumbre global.
Un mundo antiguo en transformación
Joachim Konrad dio inicio al tema con un fragmento de la canción «Un mundo antiguo se está quemando: la historia nos desafía a todos». Describió la imagen del smog sobre Fráncfort en ausencia de viento: todo está quieto, nada se mueve. Solo una fuerte brisa aporta claridad, aunque al principio remueva lo acumulado. El viento se convirtió así en una metáfora espiritual: el cambio molesta, puede ser doloroso, pero crea una nueva frescura y claridad.
Precisamente en una época en la que muchos perciben los acontecimientos mundiales como caóticos o amenazantes, la pregunta decisiva cambia: no es «¿por qué permite Dios esto?», sino «¿hacia dónde quiere llevar-nos?».
La fe contra viento y marea
La reflexión de Markus M. Amrein ocupó el centro, que tomó como referencia la actitud del P. José Kentenich. «Qué hermoso debe ser el nuevo mundo si Dios destruye tantas cosas». El Padre Kentenich pronunció estas palabras como perseguido político y exiliado eclesiástico. Son testimonio de una perspectiva visionaria que interpreta los acontecimientos no solo desde el punto de vista histórico, sino también a la luz de Dios.
La fe contra viento y marea, según esta interpretación, no es una retirada, sino una decisión consciente. Al igual que un avión o un paracaídas que despega contra el viento, Schoenstatt también creció resistiéndose al espíritu de la época. «No podemos determinar la fuerza del viento, ¡pero sí nuestra respuesta!».
Ya antes de la Primera Guerra Mundial, el P. Kentenich advirtió sobre los peligros del colectivismo: las personas sin una personalidad sólida corren el riesgo de someterse a ideologías ajenas en lugar de a su propia conciencia. Quien se adhiere a la conciencia cristiana asume responsabilidad, también política. La confianza de Kentenich se basaba en la convicción de que todo lo que no se ajusta al orden divino de la creación acaba por chocar con la realidad. De ahí surge el valor de confiar en Dios incluso cuando soplan vientos contrarios.

Orden en la creación: apoyo en la tormenta
En otra contribución, Pedro M. Dillinger retomó la imagen del hexágono, por ejemplo, en la estructura del panal de abejas, como símbolo de estabilidad, armonía y eficiencia. La creación no sigue la arbitrariedad, sino un orden interno.
Aplicado al ser humano, esto significa que la confianza básica del niño, el amor experimentado y la
aceptación dan lugar a un apoyo interior. Esta base permite la resiliencia cristiana, incluso ante la impotencia, la vejez o la enfermedad. Quien ha aprendido a confiar puede resistir la tormenta sin quebrarse
interiormente.
¿Quo vadis, trabajo con hombres?
Peter Hagmann planteó la pregunta: «¿Quo vadis (¿A dónde vas?) trabajo con hombres de Schoenstatt?». Además de determinar la situación actual, se intentó adoptar perspectivas realistas. Se hizo evidente una amplia gama de iniciativas: encuentros regionales e internacionales, trabajos en línea, retiros, semanas de oración, peregrinaciones, retiro espiritual en un velero, talleres para hombres, oración de Adviento, jornadas de estudio o mañanas de oración para hombres. Muchas cosas no surgen de una dirección centralizada, sino de una dinámica de movimiento independiente.
El Papa León como guardián de la esperanza
Para concluir, Heinz-Richard Sahm presentó al Papa León como «guardián de la esperanza». En su discurso de Año Nuevo del 9 de enero de 2026, mencionó claramente temas sociales de actualidad: la «familia
subestimada», la «libertad de expresión cada vez más restringida», el «derecho a la vida» y la «pérdida de la trascendencia».
Los testimonios personales y los momentos de adoración eucarística, por la tarde y por la noche, marcaron el ambiente del encuentro. El foro se entendió como un estímulo espiritual para no eludir los vientos de cambio, sino para enfrentarlos con confianza en Dios.
Más información
Próximo Foro Marienberg: 29-31 de enero de 2027, Haus Tabor, Vallendar
Contacto: Markus M. Amrein, Haus Tabor, Am Marienberg 5, 56179 Vallendar
Tel. 0261 640980 · info@haus-tabor.de